Kulturelle Beiträge | Jahrbuch 2005

Vida de doble cara

Tú eres el anverso y el reverso de la moneda,
eres al mismo tiempo luz y oscuridad,
bendición y maldición, cuna y tumba.
Eres un hipócrita, Tartufo perdido.

Afirmas ser una buena persona,
y por fuera, realmente luces bien;
mas por dentro, y te es imposible ocultarlo,
eres una masa podrida y maloliente.

Eres un recipiente brillante y dorado,
benévolo, hermoso y perfumado;
pero hedionda, asquerosa,
indiferente y perversa es la substancia.

Dices estar preocupado
por la pobreza de los demás,
rezas por ellos, suplicas a Dios
que Él les dé de comer.

Pero tú no estás dispuesto
a dar, ni siquiera una sonrisa.
ignoras la pobreza a tu alrededor,
te burlas de los menos pudientes.

Jamás el hambre fue saciada
por oraciones o por deseos.
Lo que necesita el hambriento es más,
mucho más, es material, es masticable.

Llegarás a experimentar un momento
de tu existencia, en el que aquellos,
que ahora son ignorados por ti,
se reirán y se burlarán de ti.

La hipocresía, al igual que la mentira,
tiene existencia limitada, y el envoltorio
hermoso que exhibes, algún día será carcomido
por la podredumbre de tu corrompido ser.

Eugen Friesen

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